Diversión en Las Vegas

Las Vegas es conocida por ser la capital mundial del entretenimiento. Son varios los aeropuertos norteamerica­nos desde donde existen enlaces a Las Vegas (esto nos permite múltiples alternativas de cone­xiones al viajar desde España) y que además con precios económicos. Supongo que algo tendrá que ver el hecho de que, para que la gente se vaya a gastar los cuartos, habrá que ponérselo fácil y barato. Ocurre lo mismo con el alojamiento. Hay tanta variedad  de establecimientos que es difícil a priori recomen­dar uno, aunque los hoteles más vistosos, los llamados temáticos, son los más solicitados, teniendo en cuenta que aquí se encuen­tran siete de los diez hoteles más grandes del mundo. Este parque de atracciones para adultos nos sorprenderá nada más bajar del avión, en el propio aeropuerto, pues decenas de máquinas tra­gaperras nos invitarán a gastar los primeros dólares… iPara acostumbrarnos, vaya!

La ciudad es cómoda para visitarla, ya que las principales atracciones y los grandes casinos, se encuentran en dos calles: Las Vegas Bou­levard South -conocida como Strip- y Fremont Street. Las Vegas Strip es un tramo de 7 kilómetros de largo, y probable­mente, junto con el Hollywood Boulevard de Los Ángeles y la Quinta Avenida de Nueva York, sea de las avenidas más famosas de los Estados Unidos. También los mejores espectáculos del mundo se reúnen aquí: el Circo del Sol, El Fantasma de la Ópe­ra, así como la magia de David Copperfield. Incluso se puede pasar de lo arti­ficial a lo natural, realizando una excursión en avioneta, con sobrevuelo en helicóptero, para conocer la ma­gia del Gran Cañón del Colorado. Pero también existen otras diversiones gratuitas. Además de pasear por la ciudad y ver sus rótulos de neón, uno no debe perderse, por ejemplo, los juegos de agua en las fuentes del hotel Bellagio, con mas de 1.200 proyectores de luz; el volcán que escupe fuego enfrente del hotel Mirage; el espectáculo de piratas en la Isla del Tesoro (Treasure Island), o pasear bajo un cielo artificial alrededor del gran canal del hotel The Venetian, mientras se con­templan los escaparates de las tiendas de lujo. Y como colofón del viaje, que te case El Rey del Rock en una capilla de Las Vegas es una de las experiencias más divertidas y únicas que tendrás en esta mítica ciudad. Ya sabes, la limousine y Elvis os esperan.

Válvulas Cla-Val controlan presión en las fuentes del Bellagio en Las Vegas  — Cirko Engineering
Venetian Hotel - Las Vegas 4K - YouTube

Números que nos dicen

En muchos países ciertos números son negativos. Conocido y temido por muchos, el 13 es el número de la mala suerte en la mayoría de los países de Occidente. Existen diversas teorías sobre que este número está relacionado con eventos desafortunados: 13 fueron los invitados a la Última Cena,13 era el número de peldaños de las escaleras por las que subían los condenados a la horca o 13 era el número por el que estaba compuesto un clan de brujas. Aunque siempre decimos que tenemos muchas cosas en común con los italianos, no compartimos el número de mala suerte. En Italia, el día en el que ni te debes casar ni embarcar es el viernes, igual que los anglosajones, pero en este caso es el 17.

El 8 es señal de catástrofe o desastre en India. Y en China y Japón, el número de la mala suerte es el 4. En chino, su pronunciación (“sì”) es muy similar a la de la palabra muerte (“sï”). Este número horroriza a los ciudadanos chinos y japoneses hasta tal punto que en algunos edificios no existe la planta cuarta y pasan a la quinta directamente, lo mismo que ocurre en otras culturas, como la norteamericana, pero con el piso 13. En el caso de Japón, algunos hospitales evitan la habitación 42 , ya que vendría a sonar: “prepararse para morir”. Además del 4, los japoneses también asocian el 9 a mal augurio, ya que se pronuncia “ku” y hay una palabra homófona que significa “dolor”, “agonía” y “sufrimiento”. Si los dígitos 4 y 9 dan mala suerte, la combinación 49 o 94, ¡ni te cuento!.

La superstición del 666 tiene un origen cristiano. Se trata de un término bíblico del Nuevo Testamento en él que se habla de un espectro maligno (Satanás) cuyo nombre tiene la forma del número 666. Aún hoy, el 666 se utiliza para evocar imágenes de lo malo y se dice que es la marca de la bestia. En cambio, para el sector de la aviación estadounidense, el número que da mal fario es 191. Hasta cinco accidentes aéreos que han ocurrido tenían este número de vuelo. Si ya nos da miedo el volar, para encima sumar casualidades.

Sin embargo no todos son negativos, y los hay de la buena suerte. Por ejemplo, para los americanos se considera favorable el 50, que es la cantidad exacta de estados que componen los Estados Unidos de América. Como Hawái fue el último, se le conoce como Hawái 5-0, como aquella serie de televisión, ¿verdad?. Este número también es beneficioso para este blog, pues esta es la entrada 50. ¡Caramba!, medio centenar ya, a las que seguiremos añadiendo de manera regular muchas más, y que por cierto, serán publicadas al principio de cada semana y no diariamente como hasta ahora.

Búzios, el paraíso de la Bardot

Cuando Brigitte Bardot llegó a Armaçâo dos Búzios, ningún carioca daba un real por un lugar deso­lado en el litoral de Janeiro. Era una lengua kilométrica de playas rocosas sin interés en las rutas turísticas. BB ya era famosa, pues acababa de estrenarse Y Dios creó a la mujer, y su llegada, si bien en un principio pasó inadvertida, tuvo una repercusión muy grande. Con el avance de los años, Búzios pasó de ser una típica aldea de pescadores, con calas llenas de redes mal­trechas, a convertirse en un balneario de calidad. Donde había palafitos de bambú se hicieron hoteles. Hoy en día es un gran destino de turismo. Con alto nivel y fama internacional, especialmente para los amantes del buceo y del surf. Y sigue conservando el encanto  que fascinó a la actriz  y al mundo entero. Aun estando a dos horas del agitado Río, si queremos pernoctar en Búzios es recomen­dable recurrir  a sus típicas pousadas . Con más horas de sol que Río o Angra dos Reis, la península de Búzios ofrece alternativas  de ocio, relax y diversión. Pero  por encima de todo, Buzios es playa. Más de veinte para escoger. Con varias propuestas diferentes para cada día. Por ejemplo, alquilar un buggy y acercarse a la playa de la Tartaruga, famosa por su agua caliente y su paisaje, parando donde le plazca a uno, para sabo­rear una langosta recién pes­cada acompañada de un frío chopinho de cerveza. O sim­plemente tumbándose bajo alguna sombrilla de la playa de Manguinhos, dos Ossos, o de la naturista Olho-de-Boi. Para los que gusten de playas en mar abierto, en Joâo Fer­nandes, después de pegarse un baño, apetecerá tomar unos deliciosos calamares frescos en el Bar do Nego. Y contratar por un día un bar­quito con patrón y navegar hasta Arraial do Cabo. Para­disíaco lugar a 40 kilómetros de Búzios, donde además de disfrutar de sus aguas turque­sas y playas de arena blanca, se practica skibunda, que no es otra cosa que, sentado en una tabla, tirarse duna abajo para acabar refrescándose en el mar. iBom de máis!

Escultura de Brigitte Bardot en Búzios

Jardines del Tivoli

Cuando uno visita Copenhague, además de sus atracciones turísticas, puede incluir dar una vuelta por los jardines del Tivoli y conocer su parque de atracciones. Además están en pleno centro, son un espacio único y emblemático de la capital de Dinamarca y uno de sus lugares favoritos para sus habitantes.

Su nombre alude a los jardines Tivoli de la ciudad de París. Sin embargo la historia del Tivoli, que presume de ser uno de los parques de atracciones más antiguos del mundo, comienza en 1843, cuando abrió sus puertas por primera vez. El rey Christian VIII ordenó su construcción con la idea de dotar a la ciudad de un lugar de esparcimiento donde distraerse, en un terreno donde hoy se asienta el Tivoli, que entonces se encontraba en las afueras, antes de que la ciudad creciera hasta el punto en que hoy la vemos. Con la construcción del Ayuntamiento y la Estación Central en los alrededores del Tivoli, el eje central de Copenhague quedó desplazado aquí y el antiguo parque de atracciones quedó, sin haberlo pretendido, ubicado en pleno corazón de la capital danesa.  Por razones climáticas, las atracciones del Tivoli solo están abiertas entre abril y septiembre, cuando además hay numerosos espectáculos pirotécnicos y conciertos al aire libre aprovechando las horas de sol. La entrada cuesta al cambio alrededor de 18 euros cada persona. Un importe que nos puede parecer bajo, aunque solo da derecho al acceso al jardín y a los espectáculos, pero no a montar en las atracciones, que hay que pagarlas una a una sacando los tickets de las atracciones que quieras montar en unas máquinas repartidas por todo el recinto. Unas atracciones aptas para todos los públicos, y que ya en su día cautivó a un tal Disney y a su mujer Lilly que visitaron el parque en varias ocasiones tomando buenas notas, en sentido literal, para su Disneyland.

En España tenemos el Tivoli World. Un parque de atracciones situado en la Costa del Sol y que este verano presentó concurso de acreedores. Entre fuentes y jardines se podía disfrutar de numerosas y excitantes atracciones, de coloridos y variados espectáculos de animación y entretenimiento, y donde cuentan que empezó su carrera musical, una tal Isabel Pantoja.

Una noche en la habitación de Agatha Christie

Viajar a Estambul, la única ciudad  del  mundo  cons­truida sobre dos continentes, es siempre un lujo. Tanto si lo hacemos en una compañía de bajo coste como si llegamos a la ciudad después de haber vola­do en un jet privado o sentado en un asiento de primera clase. Sin embargo, a finales de 1800 los pasajeros que buscaban este lujo, procedían de París y se des­plazaban en el recién inaugurado Orient Express. Como Constantinopla era el final de destino, nece­sitaban de un pomposo establecimiento acorde a sus exigencias. Entonces se alojaban en el Pera Pa­lace, pues solo este hotel estaba a la altura de los mejores establecimientos hoteleros de la capital francesa. De hecho, fue el primer gran inmueble de la ciudad en disponer de electricidad y agua caliente. Por los salones del Pera Palace han ido desfilando grandes personajes.

Aún hoy algunas de sus habitaciones superiores y suites están dedicadas a ellos. La habitación tipo córner más divine lleva por nombre Greta Garbo, y todas sus suites están referenciadas a personalidades del cine y de la literatura: Mata Hari, Alfred Hitchcock, Ernest Hemingway o Pierre Loti. Curiosamente la 411 no es su habitación más lujosa, pero sí la más solicitada. En ella se alojaba siempre Agatha Christie y se cree que allí escribió una de sus más célebres novelas: Asesinato en el Orient Express. Todas están abiertas al público. Bueno, todas menos una, la 101, que corresponde  a Mustafá Kemal Ataturk, el padre de la nueva Turquía, y hoy convertida en un pequeño museo. Sin embargo, y pese a alojar a tan ilustre clientela, el Pera se había quedado desfasado para competir con las grandes cadenas internacionales que han abierto en los últimos años. Por ello, y tras dos años de reformas y 23 millones de euros de inversión, con su reapertura (este mes se cumple el décimo aniversario) se consolida como referente de lujo en la ciudad: Habitaciones amplias y renovadas y que aún conservan objetos originales -mármoles de Carrara o lámparas de Murano-. Con un lujoso spa de 380 metros cuadrados y un gran restaurante, llamado Agatha que ofrece de­liciosos platos de cocina turca, francesa o italiana, en homenaje a las paradas del Orient Express: París, Venecia y Estambul. Y que por cierto, a pesar del lujo, permite una vestimenta tipo informal en el comedor.

Naranjas de la China

“¡Naranjas de la China!”, decimos para expresar nuestra incredulidad ante algo. Pues va a resultar que, en este caso, la sabiduría popular está equivocada.  Un estudio ha conseguido demostrar algo sorprendente:  los cítricos actuales descienden de un solo árbol ancestral de hace 8 millones de años. En tal solo un millón de años, de ese cítrico primigenio surgieron diez especies naturales en las faldas del Himalaya, un área delimitada por el este de la India, el norte de Myanmar y el oeste de Yunnan, ya en China, una zona que gozaba de un clima tropical, de bosque lluvioso. A partir de ahí se diversificaron de una forma espectacular.

Y que China, turísticamente hablando, es más que Beijing, Xian y Shanghai. Por ejemplo a la citada Yunnan, los operadores turísticos la denominan la China Secreta. Frente a la vida caótica de Beijing, de Yunnan emerge como un paisaje de diversidad, una zona alejada de la contaminación marcada por los contrastes de su territorio. Yunnan es una de las provincias con mayor diversidad étnica del gigante asiático, una miscelánea de orígenes y tradiciones que hacen imprescindible su visita a esta enorme nación.

Nos ofrece únicos paisajes y una variedad de etnias como no la hay en otro rincón del país. La Montaña Nevada del Dragón de Jade, bosques de piedra, arrozales espejados, y la mítica ciudad de Horizontes Perdidos: Shangri-La con su pequeño Potala, son algunas de las maravillas que nos dejarán enamorados de este lugar: contrastes de su paisaje, que van desde una densa jungla a montañas nevadas. Para no perderse nada, muchas agencias ofrecen tours guiados por estas ciudades. Una experiencia a la que se le puede sacar mucho jugo. Sin duda.

Mc Cuys sin Pepinillo

El interés por probar lo que se come en otras culturas y latitudes ha ido en aumento. Y si viajamos, podemos comer todo tipos de alimentos exóticos para nuestros paladares. Por ejemplo, en México, con sus famosos chapulines (una especie de saltamontes) fritos mezclados con salsa de guacamole verde con un sabor semejante al de las gambas fritas. En el Amazonas brasileño es habitual que te agasajen, después de haberlas pescado, con una sopa de pirañas. En Perú, y en otras zonas andinas, sus habitantes adoran comer Cuy: una especie de cobaya que preparan asado y atravesado, como si fuese al espeto, con una vara. En la capital de Kenia, Nairobi, está unos de los restaurantes más famosos y visitados por los turistas de África: el Carnivore. Allí se puede degustar las mayoría de los animales salvajes de este continente, siempre provenientes de granjas de crianza. Uno no debe levantarse de la mesa sin haber probado camello, cocodrilo, avestruz, además de ternera y pollo antes de brindar con Dawa, el cóctel de la casa (que significa pócima mágica en idioma suajili). Los que viajen a Asia encontrarán una gran diferencia con el mundo occidental: pocas personas compran un pescado o marisco que no esté vivo. En China es plato típico el pato laqueado pekinés, aunque no es de extrañar ver en los mercados de países como Tailandia, Vietnam, India… todo tipo de animales para su consumo: serpientes, monos, iguanas.

Ya se sabe, todo que se arrastra, corre o vuela, va a la cazuela.

Chapulines al peso en el mercado Benito Juárez de Oaxaca

Fisterra, allí donde se muere el sol.

Quizás cuando uno llega a Fisterra, dedique todo el tiempo a ver su cabo, su faro, y a pasear por el centro de la villa. Es ahí, cerca de la lonja, donde está situado en el castillo de san Carlos de Fisterra, uno de los baluartes defensivos de la Costa da Morte que se construyeron en el siglo XVIII para protegerse de los corsarios ingleses y franceses. Dentro del edificio se encuentra el Museo da Pesca. Su visita es muy amena, especialmente si la guía Manuel López Martín, Manolo o do Corno. Un buzo fisterrán que ahora se encarga de contar anécdotas divertidas. En el medio de la única estancia, Manolo con verdadera pasión y sin dar datos aburridos, arranca la explicación, y bajo mi punto de vista, añadiendo algo de intriga teatral.

Empieza invitando a los visitantes a ver las fotos de la sala, no muchas la verdad, pero que da cuenta de la importancia de la pesca en toda la Costa da Morte, y especialmente el vínculo de la zona con empresas balleneras. Para entrar en harina (de pescado) nos larga la primera pregunta sobre si hemos oído que algún paraguas o corsé de señora, tenga dentro una ballena. Como la respuesta es dubitativa, con una risa de compadreo lo aclara. Ya cambia de tercio y nos señala unas diez o doce nasas, de diferentes tamaños y usos. Unas utilizadas para capturar  langostas, que con orgullo indicaba que las pescadas en esta aguas se exportaban a Francia; otras para centollas, y dejando para el final las propias del pulpo. Aquí es donde coge ritmo y empieza su batería de preguntas. Hay que estar atento y ágil para responder. Se dirige al respetable y formula que sí sabemos por qué si la nasa tiene una boca por donde entra el pulpo…, el cefalópodo no se escapa por la misma vía (desmontado  la creencia de que el pulpo ” no puede”, sino que según él, es que “no quiere”). También aclara porqué las antiguas tenían un pincho y las actuales, a raíz de la idea que tuvo antaño un pescador, tienen una especie de red donde se mete la carnada. A mitad de la visita, aparece el punto álgido. Con un caracola marina, o cuerno de mar, en su mano derecha nos explica qué significado tenía para los marineros de la zona especialmente cuando la niebla cubría de forma espesa el litoral de esta Costa da Morte. Su sonido nos recuerda que la profesión de marino es una de las más duras que tenemos en Galicia. Y como si fuésemos estudiantes de un máster en pesca, nos enseña las diferencias entre el tipo del lastre que les pone para que no floten, según sean las que irán a un fondo arenoso o aquellas destinadas a acabar sobre las rocas. También nos descubre, ya con pena pues intuye que desaparecerá, cómo es el arte de pesca o xeito, y por qué la sardina que capturan sus redes es más sabrosa que otras. Y como no podía ser de otra manera, nos invita a acabar el refrán de, polo san Xoan a sardiña molla o pan. Manolo acaba esta classis magister con un ruego hacia mi para que no desvele las respuestas. Su retranca me convence: “Que deixen os dous euros da entrada que paga a pena”. Ya saben, la solución en Fisterra. A golpe de cuerno.

Diferentes tipos de nasas

Senderismo en el Trópico

Madeira, isla subtropical en plena Europa, tiene una naturaleza exuberante y sorprendente. Todos los colo­res están representados en la isla. El azul del mar, siempre a la vista. El verde de su vege­tación, lujuriante. Quizás por eso una de las actividades más recomendables para los viajeros que quieran gozar del aire libre es el senderismo. Por sus temperaturas poco extre­mas, Madeira es uno de los lugares del mundo donde se puede practicar todo el año. Cascadas de agua, levadas, precipicios abruptos, verdes montañas, exuberantes flora y fauna, paisaje seco y volcánico, picos de gran altura, vistas inconmensurables y un largo etcétera harán las delicias de cualquier amante de la natu­raleza. Para conocer de verdad Madeira, suba a la cima de una montaña y deslúmbrese con las fantásticas vistas. Recorra caminos y senderos en plena Floresta de Laurisilva, en el parque natural de Madeira, el más grande de hoja perenne del mundo, que ha sido clasifi­cado patrimonio mundial. Tan sorprendente que las flores y frutos exóticos compiten en exóticos compiten en variedad y colorido. Recorra los caminos paralelos a los ingeniosos canales de agua, llamados levadas. Las rutas senderistas de Madeira, o en su vecina Porto Santo, van desde las más suaves y sencillas hasta aquellas que se reali­zan con guías conocedores de la zona. Paseos entre fuentes y lagos; entre grutas y acantilados; en playa o interior. Para los principiantes propongo un corto pero maravilloso sendero: el que sigue la sierra de O Faial, desde el pueblo de montaña de Ribeiro Frío hasta la vista de Balcoes, un impresionante valle. Levada do Moinho es también una ruta plana, muy fácil de hacer, a través de la antigua tierra de molinos de agua, al noroeste de la isla Para aquellos que buscan la caminata con niños es recomendable la ruta de la Flores. De fácil acceso, saliendo del centro de Funchal en el teleférico, el circuito se inicia en el jardín Monte Palace, sigue por el jardín botánico, el jardín de la Orquídea y acaba en la quinta de Boavista.

Hay miles de razones para descubrir Madeira. Aqui os de dejo cinco.


Verdadero Aire Puro

El Misterioso Museo de las Mascarillas de México

A raíz de esta pandemia hemos visto tanta variedad de mascarillas (tipos, materiales, diseños…) que hasta se podría hacer una colección. Curioseando en internet, he visto que en la ciudad mexicana de san Luis de Potosí se encuentra el Museo Nacional de la Máscara, que está dedicado a proteger y promover el patrimonio ritual de la danza con máscaras de México desde el periodo prehispánico hasta el presente. Se encuentra en una antigua mansión en la Plaza del Carmen, y aloja al museo desde 1982. La colección permanente contiene aproximadamente 1300 piezas, la más grande de México, y está compuesta casi en su totalidad por máscaras y trajes de danza del país azteca.

San luis de Potosí ofrece además mucha riqueza. Y no solo por sus antiguos depósitos de oro y plata, y que tuvo que ver con el origen del nombre queriendo rivalizar con el Potosí de Bolivia; sino por todos los secretos que ofrece. La visita a pie a su casco histórico: la citada Plaza del Carmen (Teatro de La Paz y Templo del Carmen), Jardín San Juan de Dios, Catedral, Palacio Municipal, Plaza de Armas, Caja Real y Plaza de los Fundadores, son parte del patrimonio que nos encontramos. También en sus alrededores, con experiencias inolvidables en los llamados pueblos mágicos y através de las rutas que desde allí se realizan.

Lugares llenos de cultura , historia, arte, naturaleza y gastronomía espectacular, y todo envuelto por un gran clima y por la calidez y amabilidad que distingue a la gente de esta tierra.

Mascarilla con el logotipo de Ola Mundo

La Nación del Arco iris

El obispo Desmond Tutu acuñó la expresión «El país del Arco Iris» para reflejar la diversidad de Sudáfrica, una nación en la que conviven multitud de razas, culturas (once idiomas oficiales) y religiones.

También porque ningún otro país de la Tierra posee la riqueza natural de Sudáfrica. Aquí encontramos el diez por ciento de las especies florales y de aves, y la sexta parte de especies marinas del mundo, y más clases de mamífe­ros que en América o en Europa y Asia unidas. Es el territorio de África con las mejores infraestructura para el turista, buenas carreteras y hoteles en reservas privadas de lujo. Una de estas reservas que visité fue la cadena Singita. Coloquialmente, guita significa dinero, por lo que estar sin dinero, curiosamente no se corresponde con la tipología de clientes que se alojan en esta cadena de gran lujo.

Mucho se habló de cómo el triunfo de Mandela ha transformado el país (exis­tían bancos públicos exclusivos para blancos), pero también inciden, quienes lo conocen, en que es uno de los destinos que debe de ser visitado. Con muchos rincones por descubrir -no solo en safari por sus parques nacionales-, en los que con suerte podremos ver sobre la sabana africana un colorido arco iris.

Rumbo a Japón

Este 2020 iba a ser el año propio para viajar a Japón, no solo por la celebración de los Juegos Olímpicos de Tokio (que se pospone por la pandemia), sino porque uno de cada tres viajeros españoles les gustaría conocer este país asiático. No importa, podemos planearlo para el próximo año. Entre tanto, ya que son tantas las diferencias de su cultura con la nuestra, antes de pisar tierra nipona debemos, al menos, saber de ellas. Aquí reflejo algunas:

En Japón a los niños los educan desde pequeñitos a que la basura que generen no se tira a la papelera… se lleva a casa. Por eso apenas hay papeleras en espacios públicos. Si tienes un papel, un envoltorio o una colilla… te la llevas en el bolsillo hasta que llegues a tu casa.

Está prohibido fumar por la calle mientras caminas, porque podrías molestar o quemar a otro transeúnte. Solo se puede fumar en zonas acotadas y señalizadas de la vía pública, en las que hay ceniceros. Sin embargo, para que los fumadores no se hagan el harakiri, se puede fumar en restaurantes, a voluntad de la propiedad.

En Japón está prohibido aparcar en espacios públicos. Si tienes un coche… o tienes un aparcamiento propio o lo llevas a uno público. En Tokio, especialmente, se usa mucho el transporte público, en sus trece líneas de Metro. Por cierto, para no perderte es recomendable usar una aplicación de Maps, incluso dentro de la estación. Y recordar que son muy pocos, muy pocos insisto, los japoneses que hablan otro idioma que no sea el suyo.

A bordo de los trenes está prohibido hablar por el móvil para no molestar al resto de viajeros. Y doy fe: pues un alborotador de nuestro grupo recibió un bronca del interventor en boca del guía. Y con amenaza de multa.

Para un japonés, hacer cola es parte de la rutina diaria. Y las hacen de manera ordenada, silenciosa, paciente y sin que a nadie se le ocurra ni por asomo colarse.

En ningún otro país del mundo he visto tantos baños públicos y gratuitos. Y además, limpios como una patena. Paramos en una estación de servicio, y al entrar en el WC y abrir la puerta, tenía luz, papel higiénico y taza tan limpia que te podías sentar en ella.

No preguntéis el porqué, pero en las calles japonesas no se pone el nombre en una placa en —al menos— el principio y el final, como en el resto del mundo.

En Japón, las máquinas de venta (de todos los tipos: de refrescos, móviles, paraguas, juguetes, comida…) están por todas parte. Nuestra guía de Europamundo nos indicaba que hasta Coca Cola tiene una edición especial que solo se vende en la máquinas que existe en el pico más alto del país y principal símbolo de Japón: el Monte Fuji.

Todo ello es parte de la esencia de este país. Sin embargo hay más curiosidades que te invito a descubrirlas, pero ya, quizás, recorriendo en un tour guiado este peculiar archipiélago. Arigato.

Shibuya, es unos de los barrios más visitados y donde se encuentra su famoso cruce.
Máquina de venta de refrescos en el Monte Fuji
Haciendo cola en una parada de bus

Baño publico de una gasolinera. Con los botones para los chorros de agua caliente.

La Sonrisa de Santo Tomé

Santo Tomé, esta isla situada en el golfo de Guinea (para entendernos, debajo de la barriga de África) es un destino incipiente para los españoles y perfecto para los gustosos del turismo poco masificado.

La conexión vía Lisboa, ya desde Oporto, o en futuro desde Santiago, que ofrece la aerolínea TAP, es la manera más cómoda para llegar a la que fue una antigua colonia portuguesa. Con un clima agradable todo el año al estar cruzada por el Ecuador, ofrece una belleza natural fuera de lo normal, un paraíso terrestre por su biodiversidad única, una tranquilidad pasmosa, leve-leve, dicen, y espectaculares playas vírgenes donde con suerte se podrán ver tortugas marinas. Además de probar, seguramente, el más auténtico, puro y mejor chocolate del mundo.

Un lugar perfecto para desconectar, aunque como todo en África, lo realmente importante es la gente. Me quedo con la sonrisa de un niño, de apenas 10 años y que vendía junto a su padre artesanía en madera, que se despidió con esta frase: “Amigo, volte logo”. Y así haré.

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Viena, la Ciudad Blanca

Los romanos la llamaron Vindobona, nombre de origen celta que significa ciudad blanca. Anti­gua y moderna a la vez, Viena tiene algo que engancha. Capital de la música, cuna de compositores como Strauss, Haydn, Schubert o Mozart, morada de afamadas óperas, la ciudad ofrece más de cien museos: el de Historia del Arte -el más visitado-, el Albertina -con obras de Picasso, Renoir o Miró-, los sorprendentes de Los Relo­jes y del Esperanto -esa lengua enigmática y artificial-, o el Globen, el único del mundo dedicado a los globos terráqueos, pero también recorridos culturales como el que hilvana los lugares que fueron escenario de la vida de Isabel de Baviera (Sissi Emperatriz).

Viena es también gastronomía y cruce de culturas, con una gran variedad de platos procedentes de todas las cocinas del mundo, que degustaremos a orillas del Danubio, finalizando con una deliciosa tarta Sacher, postre típico austríaco, acompañado por un buen café vienés, de ligero toque a canela y chocolate.

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Museo de Historia del Arte de Viena

Un rey campechano

Algunos ciudadanos se refieren a nuestro monarca emérito como un rey campechano, que según la RAE significa “una persona que se comporta con llaneza y cordialidad, sin imponer distancias en el trato”. Al margen de opiniones, lo curioso del titular es que este adjetivo proviene de una república, la de México. Es un viaje a este país, el guía me explicó que el término comenzó a ponerse de moda en el siglo XIX, en la época en que muchos españoles viajaron al continente americano para hacer fortuna (o hacer las Américas). Muchos, conocidos después como indianos, fueron a parar a México y, en particular al estado de Campeche, en la península de Yucatán. Cuando enviaban cartas a sus familiares explicaban la cordialidad y cercanía con la que habían sido recibidos por los campechanos, gentilicio de los habitantes de ese lugar, que pasó rápidamente a ser utilizado como adjetivo, dándole el significado que hoy en día todos conocemos. Sin duda una historia muy real.

También tiene vinculación con este estado, la expresión “ir de jarana” y que alude al hecho de salir de fiesta o a una diversión ruidosa de un grupo de gente. Realmente procede del quechua con significado de alegría, gozo, aunque la propia jarana yucateca se refiere a una forma musical y un baile muy popular de tipo zapateado, donde los bailarines más experimentados suelen sostener sobre sus cabezas botellas de licor.

Sabores de Provenza

Un viaje a Provenza es una garantía de experiencias gastronómicas de primera. Sabiendo que desde cual­quier aeropuerto gallego existe un cómodo enlace a ciudades como Niza o Marsella, nos será muy apetecible conocer el destino y saborear los productos  naturales  de la región. La conducción será apasionante.

Pocos lugares seducen tanto como la Provenza francesa, con buenas carreteras que cruzan cam­pos de lavanda, bosques y viñedos. Apetecible es también su extensa y variedad gastronomía. En­contraremos  restauran­tes de todos los niveles y presupuestos. Eso sí, recuerde que sus hora­rios son diferentes a los nuestros. Quizás, para empezar, una buena sopa bullabesa, pla­to de pescados hervidos y aromatizados. En Niza, incluso han sabido sacar jugo al pan creando platos como el pissaladière. Una pasta de sardinas y anchoas sobre una reba­nada de pan, y decoradas con unas aceitunas negras. Nos puede llamar la atención que el caballo y el guiso de toro, aparezcan en la cocina de la Provenza

Pero también encontra­remos platos elaborados con ternera o cerdo. Y especialidades  marineras: zarzuelas de mariscos, pescados cocinados, a la parrilla o en salazón. La brandada de Nimes es un bacalao desalado mez­clado con ajo y aceite de oliva, ideal para rellenar pimientos a la brasa o como aperitivo con pan. Es­pecialmente en verano, los vegetarianos pueden pedir el ratatouille, (sí sí, como la peli de Disney) elabo­rada con diferentes horta­lizas. O un arroz rojo de Camargue.

Y al final, postres para chuparse los dedos. Por ejemplo, sus famosos quesos, la mayoría hechos a base de leche cruda de cabra. O unas fresitas de Nimes acompañadas de crepes con chocolate. Y para apagar la sed, qué mejor que los grandes rosados provenzales de algunas de sus denominaciones de origen. ¡Bon appétit!!

El otoño en la ciudad de la Paz

Nada más pisar el aeropuerto de Ginebra, uno se da cuenta de que está en la capital de la banca y de los relojes por los numerosos anuncios y grandes anuncios que allí se encuentran. Esto nos hace pensar que en Ginebra abunda el dinero. Basta llegar a la orilla del lago Leman y observar los hoteles de lujo, los barcos de recreo y los edificios señoriales con letreros de grandes marcas en lo alto de sus tejados. Es parte de su encanto. Si a esto añadimos que es sede de grandes organismos internacionales, como la sede de la oficina de las Naciones Unidas, podemos intuir que es una ciudad con una hotelería un tanto cara. Eso sí, quizás para atraer turismo, cuando se aloje en un hotel, albergue juvenil o un camping en el cantón, recibirá la Geneva Transport Card de forma gratuita.

Para empezar a economizar en las visitas, conviene adquirir la Geneva City Pass, una tarjeta para disfrutar de varias atracciones destacadas. Ese carácter internacional de la ciudad, pues hay más de 190 nacionalidades diferentes, hace que exista gran variedad de restaurantes: desde los estrellas Michelin hasta aquellos otros para comer el clásico menú de hamburguesa, patatas y bebida, a unos 20 euros al cambio.

A orillas del Leman

Conocida como la ciudad de los parques, posee alrededor de 50 y ahora en otoño nos deslumbra por los diferentes tonos verdes, rojizos y pardos de sus jardines. Además del Jardín Anglais, el centro de la ciudad contiene el Promenade des Bastions, donde se encuentra el famoso muro de los Reformadores y un ajedrez gigantesco. Sin embargo la mayoría de los parques se encuentran a orillas del lago Leman. En la orilla izquierda se encuentra el Euax-Vives y La Grange -este último contiene las ruinas de la villa romana y un precioso jardín de rosas-. A pocos metros se encuentra el reloj floral, muy cerca del puente que une las dos partes de la ciudad. Y ya en la  margen derecha se encuentra el parque de Ariana, que rodea el museo del mismo nombre y el Palais des Nations. Esta variedad de colores, la excelente ubicación junto al lago y la visita a la montaña más alta de Europa, Mont Blanc, hace imaginarnos que en esta gran urbe la naturaleza afortunadamente sigue intacta.

Parque La Grange, Ginebra

Parque de La Grange

Praga y la Ruta de la Cerveza

El culto a la cerveza en la República Checa es ancestral: desde tiempos remotos, la fábrica de cer­veza era una dependencia de cada castillo y así cada pueblo medianamente grande tenía ayuntamiento, iglesia y su fábrica de cer­veza. En la capital de país, Praga, la cerveza es casi una forma de vida y es parte de su crónica cotidiana. Por eso  hay que empezar la visita a la ciudad en busca del oro líquido checo. Dedicar la mañana a co­nocer el casco antiguo: su barrio judío, la plaza Vieja con la iglesia de Tyn y el reloj astronómico, el puente de Carlos sobre el río Moldava -icono de la ciudad-; dar un paseo en barco para ubicar las cuatro ciudades… y, entremedias, ir calman­do la sed con una jarra de pivo  (cerveza, en checo). Praga es un paraíso para los amantes de esta bebida fermentada, debido a las distintas variedades que se pueden encontrar, por ello lo mejor para la comida o la cena es reservar en alguna de las más famosas cervecerías de la ciudad. Como la U Fleku, cuya fama se debe a a su ambiente divertido, su abundante comida y las grandes jarras, que sue­len ser de medio litro, de elaboración propia en una destilería que funciona en el mismo edificio.

Las fábricas

Pero la popularidad de esta bebida se extiende por otras ciudades. A medio camino entre Praga y Karlovy Vary se encuentra la fábrica de la cerveza Krusovice, «la cer­veza real». Continuando a Cesky Krumlov se encuen­tra Pilsen. Aquí, además de admirar su plaza medieval, es posible visitar la fábrica Pilsner Urquell donde deta­llan la manufactura de este tipo de cerveza de inconfun­dible sabor. Otro lugar interesante en la ruta es Ceske Budejovice para admirar su plaza cen­tral, la más grande de Che­quia, y acercarse a la fábrica de la famosa cerveza Bud­weiser (la entrada cuesta sobre 5 euros), que aún conserva maquinaria histórica utili­zada en la época medieval para la fabricación de este veraniega bebida.

Tour de cerveza en bicicleta por Praga - Praga, República Checa |  GetYourGuide
Tour de la cerveza por la ciudad de Praga

Gorilas en la Niebla

En Uganda, la naturaleza es la protagonista. Los accidentes geográficos son monumentales y tienen nombres legenda­rios. Aquí, los colores se transforman. El amarillo de la sabana deja lugar al verde tropical y al rojo arcilloso. Conforme  se avanza  y  se recorre el país (cada día se visita una zona diferente), se va disfrutando con la belleza del paisaje. En los tours organizados, de al menos diez días de  duración, uno descubre múltiples sensaciones: llegar a las fuentes del Nilo. Al punto de nacimiento de ese gran río que tras recorrer 6.000 km, desemboca en el Mediterráneo. Disfrutar de la experiencia que es realizar un safari fotográ­fico a bordo de un barco, de camino a las cataratas Murchison, mientras se escuchan las aguas del Nilo caer al vacío desde una altura de 40 metros. Darse un chapuzón en el lago Bunyonyi, después de visitar los poblados loca­les que lo rodean. Cruzar la línea del Ecuador, admi­rando la biodiversidad del parque  nacional de Queen Elizabeth. Flora y también fauna. Acampar de forma  salvaje en el medio del delta del Nilo, en tiendas de campañas custodiadas por elefantes, jirafas y leones. Visitar el santuario de rinocerontes de Ziwa, donde se puede realizar un safari a pie, eso sí acompañados por expertos Rangers, por si acaso… Hacer trekking por el bosque tropical de Budongo en busca de chimpancés, asesorados por guías investigadores locales. Para finalmente, cruzando la frontera, llegar al parque nacional de los Volcanes, ya en Ruanda y obser­var los últimos gorilas de montaña del planeta.

Sin duda, al regreso del viaje nos quedará el recuerdo de haber contemplado a estos animales  en  liber­tad, dentro de un espacio a salvo de la crueldad a que eran sometidos antes de que la naturalista Dian Fossey  diese  su vida  a favor de la protección de estos primates.

Chanel número 5

La selva amazónica ocupa el cuarenta por ciento del territorio sudamericano, y más de su  mitad se encuentra en Brasil. Esta alfombra verde alberga en su inmensidad, aparte de animales, plantas y quizá alguna tribu indígena todavía desconocidos, el río más largo del planeta. Su floresta es habitada por casi mil especies de aves, papagayos, tucanes, pájaros carpinteros…. y mamíferos, como la onza, ese felino rarísimo de ver. La dificultad para que la luz penetre, debido a la abundancia y espesura de las copas, hace que la vegetación rastrera sea escasa, como los animales que habitan el suelo y necesitan de dicha vegetación. Caminando a través de la selva es posible sorprenderse con las propiedades de algunas raíces y plantas, que según los guías –esenciales en este viaje-  pueden curar desde la jaqueca hasta el cáncer. Y más: precisamente de allí procede la materia prima del perfume Chanel nº 5, del árbol nativo de la Amazonia llamado Palo-Rosa.

Entre las posibilidades para divertirse mientras se conoce la Amazonia brasileña están una excursión al laberíntico archipiélago de Anavilhanas, la visita a las comunidades indígenas, la pesca de la piraña y el enfoque del yaceré durante la noche, y de forma especial, el encontro das águas, una experiencia que consiste en navegar en una misma agua con dos colores diferentes: es así porque, en su confluencia, el río Negro -de aguas más oscuras-  y el  Solimôes  -de tonalidad arcillosa- discurren juntos 15 kilómetros sin mezclarse, al tener velocidades y densidades distintas.

Alojamiento

El hospedaje en la selva es acorde con el entorno. La mayoría de los establecimientos son tipo eco-lodge, sin grandes lujos, pero confortables. Así que estas Navidades, sé original y no regales un  frasco de colonia. Invita a tu pareja a Manaus para tocar el árbol del que se obtiene dicho  perfume. Bom de mais!

Tour de 3 días por la selva amazónica desde Manaos

El otro País de los Tangos

Dicen que Uruguay es un país natural con encanto propio. Este pequeño estado americano se prepara para llegar a ser uno de los mejores destinos turísticos. Su capital, Montevideo, invita a pasear tranquilamente (es una de las urbes más seguras del continente) y descubrir todo su gran pasado colonial. Al igual que en Colonia del Sacramento, donde conviven construcciones de estilo colonial portugués junto al español. Con su clásica amabilidad, los uruguayos nos recomendarán un local para tomar un buen asado (carne insuperable a precios muy baratos) o nos aconsejarán a que playas próximas (Punta del Este, Piriápolis, Costa de Rocha…) podremos acudir.

Y ya que una antigua canción decía en su estribillo: “Al Uruguay, guay / no me voy, voy / porque temo naufragar… “, es mejor que en barco llegar en alguna de las aerolíneas que conectan Madrid, en vuelo directo, con este país. Donde, por cierto, se compuso unos de los tangos más famosos y escuchados : “la cumparsita”, declarada himno sonoro del país.

Vino y Cerveza en Stuttgart

Stuttgart, a orillas del río Neckar, ofrece alternativas para pasar una divertida estancia. Su agradable clima otoñal, al estar ubicada en el sur del país, ayuda a que la estación que empieza sea una buena época para visitarla. Si tuviésemos que buscar un color que representase a la ciudad, quizás pensaríamos en el verde. No solo por el origen del nombre —viene de Stutengarten, ‘jardín de yeguas’—, ni tan siquiera por su extenso cinturón de ocho kilómetros de parques en forma de U. Tampoco por su jardín Botánico y Parque Zoológico, o su mercado de flores, frutas y verduras al aire libre en la plaza del Mercado y la plaza Schiller. Lo que realmente la tiñe de este tono son los bosques y viñedos que la rodean y que están situados a tan solo dos pasos de la estación central. No hay ciudad en el país que esté tan vinculada a la viticultura como Stuttgart.

Siete cooperativas prensan las uvas para obtener vino excelente y con fama mundial. Además de visitar a su museo del vino, es muy recomendable acercarse a una taberna particular de los viticultores para probarlo, acompañando especialidades de su cocina, como los Maultaschen, (grandes raviolis), el Gaisburger Marsch (una especie de cocido para entrar en calor) o unos típicos callos suabos para chuparse los dedos. Ahora bien, para los que prefieran cambiar de bebida, existen cervecerías, con cervezas de fabricación propia, en todas las calles de su admirada zona histórica. O conocer, el Cannstatter Wasen  que es el equivalente al Oktoberfest de Stuttgart. El festival, que se viene celebrando desde 1818 (lamentablemente el este año fue cancelado) convoca a más de un millón de personas cada año. Un hecho peculiar en una ciudad que apenas sobrepasa los 600.000 habitantes. En las grandes carpas de las fábricas de cerveza se ofrecen sabrosos platos típicos caseros para acompañar las jarras de un litro de cerveza, mientras uno escucha música popular en vivo. Y por cierto, según la Real e ínclita Academia Española «brindis» viene de la expresión en alemán bring dir’s o más bien de la frase Ich bringe dir es, que significa «yo te lo ofrezco». Pues eso, chinchín.

Caminando por Mondoñedo

Los que tenemos cierta edad edad y conocimos el Un, dos, tres, nos acordamos cuando un señor con un significativo bigote y un gorro muy alto blanco nos hablaba de Mondoñedo y de sus exquisitas tartas. Años más tarde coincidí, los últimos años de la carrera, con su hijo Carlos en el mismo centro donde yo estudiaba Turismo.

Y como ya se sabe que no existe Rei sin reino, Mondoñedo es también relevante por su vinculación al Camino de Santiago. De este modo, si mindonienses destacados como Noriega Varela, Leiras Pulpeiro, Pascual Veiga, autor de la música del Himno Galego, o ya nuestro novelista, poeta, dramaturgo, periodista y gastrónomo, Álvaro Cunqueiro, nos hablasen de Mondoñedo; seguro que compartirían esa frase de que esta villa tiene mil historias que vivir. Con un mundo cultural que une esa tradición literaria y musical que se refleja a través de la visita al centro Cultural de Alcántara y donde comparte espacio con el Centro de Interpretación do Camiño Norte. Sus calles, su Catedral, la Casa Museo de Álvaro Cunqueiro, y en el Centro de Interpretación da Imprenta, son buenos ejemplos que justifican el pertenecer  a la red de los Pueblos más bonitos de España.

Mondoñedo ofrece a través de audio guías, un paseo emocionante especialmente para familias. Como ese Merlín (e familia) que puede que nos recete descubrir la Cova do Rei Centolo, este monumento natural único  en Galicia, a todos sus visitantes. O lo que es lo mismo, Xente de aquí e de acolá.

En 1989, como homenaje a ese escritor, Iberia LAE editó su obra publicandola en inglés.

Ola Mundo

Ya se sabe que el saludo es una palabra, expresión, gesto o cualquier otro acto que una persona dirige a alguien cuando se encuentran o se despiden, dando muestras de atención, cortesía o afecto. Por eso, un simple hola, ahora que no se nos ve la sonrisa, es mas que un palabra. Y que en otros idiomas la palabra hola tiene además otros significados.

Según el DRAE la palabra hola es una voz expresiva que podría estar relacionada con el  inglés hello y el alemán hallo. En Francia te envían saludos con salut!, los suecos dicen hej!, los polacos czesc!, y los croatas bog. En Italia con ciao nos saludan y también se usa cuando queremos decir adiós. Y es que en Argentina, Paraguay y Uruguay, la palabra italiana ciao se pronuncia y escribe como se pronuncia, chau, y casi siempre significa un saludo de despedida. Los griegos se saludan con un yah sah. Por cierto joroña que joroña (el del anuncio de los yogures) no es saludo, y se traduce como desde hace mucho tiempo. Nuestros vecinos los portugueses, lo escriben sin hache pero con acento: Olá. A diferencia de cuando lo escribimos en gallego que no lleva tilde, como olamundo.es. En Brasil se utiliza mucho la expresión, tudo bom?. A este tipo de hola los cariocas suelen responder con un tudo joia!.  En Israel te saludan con el término shalom, palabra hebrea que también significa Paz o bienestar. En Japón, donde existen tres alfabetos, es más informal usar  kon´nichiva, que etimológicamente significa hablando de hoy. En chino mandarín, o si entras a un bazar regentado por ciudadanos de este país, deberemos soltar un ni hau, que se entiende como un espero que estés bien. De origen sánscrito y que se usa en el norte de la India, si nos dicen namasté, no se refiere a la infusión. Se usa en numerosas culturas, y se utiliza para saludar, despedirse, pedir, dar gracias, mostrar respeto o veneración y para rezar. Normalmente se acompaña por una inclinación ligera de la cabeza hecha con las palmas abiertas y unidas entre sí, ante el pecho, en posición de oración. En Kenia se saludan con hujambo o jambo (es la canción mas famosa de los turistas que acuden de safaris a este país), y curiosamente la palabra Hola en Swahili sí existe, pues es el nombre de una aldea de ese país africano. Aloha es una palabra que la mayoría de los turistas escuchará durante su estancia en Hawái. La palabra se usa para decir hola y adiós, pero significa mucho más que eso, ya que también representa el espíritu de las islas y de su gente. Uno de los países mas lejanos que visité fue Polinesia. Allí además de saludarte con un La ora na, te reciben con un collar Lei de bienvenida o una flor de tiare en el pelo. Y es que tanto hombres como mujeres, tienen la costumbre de emplear las flores naturales como complemento diario. En el caso de los hombres, suelen llevar una flor de tiare sin abrir en su lado derecho. Las mujeres, sin embargo, llevan una flor a la izquierda significando que están comprometidas, y en el derecho, para representar que están abiertas al amor.

Quebec, ballenas y recuerdos de Lennon

Canadá es un país rico e inmenso, el segundo en superficie del planeta. Su naturaleza es de una belleza inmensa. Extensísimos parques naturales con recursos de una riqueza silvestre que se une a estilos de vida que concilian modernas ciudades y localidades primitivas en cada una de sus provincias y territorios.

Y es concretamente en la provincia de Quebec —en la costa este— donde nos encontramos una de las zonas más atractivas del país por su geografía, por su historia y por su cultura. Ciudades como Montreal, la segunda urbe francófona más poblada del mundo, y una de las primeras ciudades de Canadá por su dinamismo y actividad cultural. Fue elegida hace 45 años por John Lennon para grabar su canción Give Peace a Chance, en protesta por la guerra de Vietnam. O, viajando más hacia al norte, a orillas del río San Lorenzo, se alcanza la ciudad de Quebec, último bastión europeo, que nos sorprenderá mientras recorremos su centro histórico —su recinto amurallado es patrimonio de la Unesco— antes de comprar algún regalo en las tiendas de artesanía esquimal. Y, cómo no, para descansar de tanta visita, la propuesta de realizar un crucero fotográfico de avistamiento de ballenas por la región de Charlevoix —clasificada por la Unesco como reserva mundial de la biosfera— nos dejará un recuerdo imborrable de este país.

Muchas agencias ofrecen diferentes opciones de circuitos a este destino moderno, fascinante y muy acogedor. Una propuesta de vacaciones de chapeau.

Por la Calle de Alcalá

Una de las calles más castizas de Madrid es, sin duda, la calle de Alcalá. Su trazado se extiende a lo largo de 11 kilómetros, pero es en el tramo de la Puerta del Sol a Cibeles donde se encuentran los edificios más peculiares, antaño sedes de grandes aseguradoras y bancos.

Admirables ménsulas en forma de cabeza de elefante coronan la que fue sede del BCH, dos hermosas cuadrigas romanas enaltecen el edificio del BBVA, en cuyo bajo se encontraba el café Suizo, lugar de reunión de intelectuales y donde se dio nombre, dicen, al bollito de leche. Sin bajar la vista, allí está la escultura del que fue el primer rascacielos de Madrid, el de la Unión y el Fénix; y al lado, el Metrópolis, con su cúpula pompiere, que remite a los cascos de los bomberos franceses. Bajando, en la antigua sede del Banco Central (hoy Instituto Cervantes), cuatro cariátides saludan, como recuerda el chotis, a la florista que viene y va con los nardos apoyaos en la cadera.

Ya se sabe, de Madrid al cielo… y mirando para él.

Costa do Sauipe

Si a un bahiano le preguntamos donde podemos encontrar el paraíso en Brasil, seguramente nos dirigirá a Costa do Sauipe. Localizado a unos 76 kilómetros de Salvador de Bahía, se puede decir que Sauipe es un lugar idílico para pasar unas vacaciones de relax y disfrute. Dentro de este recinto ecológico existen varias opciones de alojamiento, desde las típicas pousadas a resorts de lujo, sobre playas de arena blanca vírgenes y paradisíacas, rodeadas de dunas y cocoteros. Lo ideal para conocer todo e ir sin prisas. Acostarse y levantarse temprano y parar en cada playa, a nuestro ritmo, absorbiendo la naturaleza en su esencia. Un paisaje único dentro de una reserva ecológica.

Y a poca distancia descubriremos Praia do Forte, donde el proyecto Tamar triunfa con el trabajo de recuperación de tortugas marinas. El Proyecto Tamar, con orígenes en los años 70 es la unión de tartaruga (tortuga) y marino, formando la palabra Tamar. En ese lugar se encargan de preservar y perpetuar la vida de muchas especies de tortugas y otros animales en peligro de extensión. Y es que un buen turismo puede, y debe, ser compatible con nuestro ecosistema.

Capuletos y Montescos

Las ciudades de Ámsterdam, Aveiro, Xochimilco, Suzhou y Alappuzha tienen, entre otras, algo en común. Son conocidas como «las otras venecias».

Pero sin duda, la original y la que fascina al mundo es la italiana. Debemos empezar a planificar un viaje, dentro de esa nueva normalidad, para conocer la ciudad de los canales por excelencia. Tras aterrizar, en el mismo aeropuerto podemos coger el autobús que nos llevará hasta la Piazzale Roma. Una vez allí, lo mejor es tomar un vaporetto —el bono de 4 días sale bien— para tener un primer contacto con la ciudad, disfrutando del recorrido por el Gran Canal. Quizás el mejor punto para empezar la visita sea la plaza de san Marcos con su admirada basílica y el palacio ducal. Y si existen canales, también existen puentes. Si el de los Suspiros es el más conocido, siguiendo los carteles amarillos y sorteando a los turistas por las estrechas callejuelas se llega al más antiguo y encantador de la ciudad: el de Rialto. Aquí, ya en pleno barrio de san Polo y siguiendo una buena costumbre veneciana, hay que pedir un Spritz para calmar la sed antes de cenar en alguna trattoria. Y aún deberá reservarse tiempo para disfrutar de los museos, para pasear sentado en una góndola con serenata incluida o para realizar una excursión en lancha motora a las islas próximas de Murano, Burano y Torcello. Y quién sabe si después de patear la ciudad, ya sentados en el avión de regreso a casa, cantaremos aquello de «…qué profunda emoción recordar el ayer…».

Saltimbanquis en África

Un revoltijo de colores, sonidos y olores es lo que se percibe cuando llega a Marrakech. Es la ciudad más exótica y mágica del norte de África. Esta hipnotizador ciudad de Marruecos parece el escenario de los cuentos de Las mil y una noches.

A menos de dos horas de Madrid, esta capital imperial posee un gran pasado histórico: la mezquita de la Koutoubia, el mausoleo de los príncipes Saadianos y el suntuoso palacio Bahía. Y por su supuesto su medina, repleta de historia y que forma parte de los monumentos patrimonio de la humanidad: la vistosidad de sus calles estrechas y entrecruzadas antes de adentrarse en su colorido zoco. Destacable la Madrasa Ben Yuseff uno de los mas hermosos edificios de la ciudad, el museo de Marrakech en el palacio Dar Mnebhi y la célebre y ajetreada plaza Jemaa el Fna. Es aquí donde narradores de cuentos, sacamuelas, encantadores de serpientes, aguadores, malabaristas… constituyen una auténtica corte de los milagros.

Para los que busquen algo más, desde Marrakech también se pueden hacer excursiones a lugares cercanos como Essaouira, Ouarzazate, enclavado en pleno Atlas, las cascadas de Ouzoud, o el Valle del Ourika, refugio de bereberes a tan solo 60 kilómetros de Marrakech. Incluso se puede aprovechar el viaje para disfrutar de la playa en la cercana Agadir.

Y una recomendación: alojarse en un riad, antiguos palacios y casas familiares convertidas en hoteles situados dentro de la medina, para así conocer cómodamente su centro histórico.

El Bronx más Desconocido

El Bronx, este distrito de los cinco que forman la ciudad de Nueva York, el único que no está en una isla, es un gran desconocido para el viajero que se acerca a disfrutar de la Gran Manzana. Seguramente pensemos que sea peligroso. Antaño era sinónimo de violencia, pero actualmente es una zona segura que cuenta con unos atractivos que debemos conocer. Como barrio que acogió a muchos inmigrantes, tiene su pequeña Italia, con variedad de restaurantes turísticos a precios muy económicos.

El Bronx posee más zonas verdes que cualquiera de los otros distritos. En el parque Van Cortland, con 3 kilómetros de extensión, se puede montar en barca y a caballo o jugar al golf en el campo más antiguo de América. Pero lo que hace que el Bronx sea un barrio verde es el Jardín Botánico de Nueva York, con más de 100 hectáreas con jardines especiales y pequeños bosques. Su zoo, con más de 4.000 animales de 600 especies distintas, es el más grande del país. Fue aquí donde nació el hip-hop. De hecho existe una excursión específica que recorre el Harlem y el Bronx que desgrana como fue evolucionando este baile. Aquí podemos disfrutar de un partido de béisbol o de un tour por las gradas, en el estadio de los Yankees. Historias diferentes a las de la gran urbe, y que nos suenan. Del porqué de las zapatillas deportivas colgadas en los cables. O de lo que simbolizan sus famosos grafitis, aquellos que recrean escenas de los Latin Kings o los que inmortalizan a personajes famosos, como el retrato pintado en la pared del rapero Big Pun. Pasando al lado de una comisaría, nos acordamos de Paul Newman en Fuerte Apache.

Grandes diferencias con Manhattan. Son los contrastes de Nueva York.

Torres del Paine

Difícil valoración la de decidir cual es el mejor país para descubrir Patagonia, divida por la cordillera de los Andes. Esta ocasión, he escogido a la de Chile, con similitudes a la argentina, pero con encantos propios del largo y estrecho país. Descubierta hace 500 años, la Patagonia chilena ya fue definida, como exótica, extensa, y con belleza infinita. En mi opinión, sobre todo por sus inmensos campos de hielo, de donde descienden glaciares de gran belleza; por el colorido de sus lagos, algunos navegables, y por sus ríos caudalosos. Sin embargo, lo que la hace singular, es el Parque Nacional Torres del Paine; que obliga que su visita se incluya en todos los tours. Este parque nacional, uno de los muchos que posee Chile, fue declarado en 1978 reserva de la Biosfera. Se trata de un conjunto de montañas gobernadas por empinadas torres de granito, por los fotogénicos cuernos y por el imponente Paine Grande. El macizo montañoso coronado por glaciares está rodeado de lagos con colores de aguamarina, esmeralda o turquesa. Los más aventureros pueden practicar trekking por los senderos, navegación en kayak, y dormir en tiendas de campañas habilitadas, especialmente en su verano aprovechando las 17 horas de luz.

Los cuernos del Paine

Hace muchos años que la presión de las fuerzas tectónicas, hicieron elevarse los tres picos que hoy conocemos como los cuernos. Con las eras glaciares, y posteriormente con el deshielo, se fueron descubriendo enormes torres con diferentes colores en tonos azules y violetas. Aspecto que dio origen a su nombre Paine, azul en dialecto tehuelche. Este colorido, otorga el honor de estar entre las diez postales mas fotografiadas de Sudamérica.

Parque Nacional Sierra de Guadarrama

Situada en el centro de la península Ibérica, al sur de la provincia de Segovia, la reserva de la biosfera del Real Sitio de San Ildefonso-El Espinar se extiende desde las altas cumbres serranas, dentro del Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama, donde se alternan los escarpados roquedos, pastizales y matorrales montanos, pasando por las laderas tapizadas por los pinares, robledales y encinares, bosques de gran relevancia y trascendencia. Además de respirar mucho aire puro de la sierra y disfrutar del entorno, la zona también permite añadir contenido. Así, reservaremos toda una mañana para conocer el Palacio Real de la Granja. Dedicaremos tiempo a la visita de su edificio palaciego, el Museo de Tapices, y la Real Colegiata, donde yacen los restos de Felipe V e Isabel de Farnesio. Pasearemos por sus coloridos jardines con sus 26 fuentes escultóricas inspiradas en relatos y personajes clásicos de la antigua Grecia y Roma. Para completar la experiencia, y en el mismo municipio  nos acercaremos a  la  Real Fábrica de Cristales con su Museo del Vidrio; la iglesia de Nuestra Señora del Rosario, con un altar mayor de estilo barroco;  y la ermita de San Idelfonso, que fue la granja de recreo del monasterio del Parral, primitivo origen del sitio y a ella debe su nombre. 

Y siguiendo en un  entorno rural y que ha conservado el encanto de las construcciones de la zona,  La Querencia de Valsaín es un alojamiento turístico con encanto, ideal para disfrutar de unas vacaciones en pareja o en familia y a tan solo 25 minutos de Segovia capital.

Vietnam, Ejemplo de Exotismo Asiático

Vietnam es uno de los mejores países para imbuirse de ese exotismo asiático que tanto nos seduce a los europeos. Es una mezcla perfecta entre cultura urbana, con ciudades como Ciudad de Ho Chi Minh (la antigua Saigón) o Hanói, llenas de vida, y paisajes naturales que se quedan para siempre en la memoria. Para iniciar un viaje, además de pasaporte, necesitamos visado. La mayoría de los tours tocan estas principales ciudades. Hanói, la capital, urbe entrañable de estilo chino con calles abarrotadas de pequeños comercios, bicicletas y motos, es un lugar con un toque de elegancia en el que no podemos dejar de visitar el mausoleo de Ho Chi Minh, la pagoda de una columna o el templo de la Literatura. A 164 kilómetros de Hanói se encuentra la bahía de Halong y su muy recomendable paseo en barca. Es una de las bellezas naturales de Vietnam, salpicada por más de 1.600 islas, en un área de 1.500 kilómetros cuadrados. En el noroeste del país está enclavado el valle de Sapa, hogar de unas 30 tribus autóctonas que conservan sus costumbres intactas. En los últimos años se ha consolidado como destino turístico, debido a su infraestructura hotelera y su atractivo paisajístico. Destacable es su mercado, en especial el de los sábados, al que se acercan con sus mejores galas los habitantes de las montañas y valles de los alrededores. A unos cinco kilómetros, en la carretera de Lai Chau, se encuentran las cataratas Thac Bac, o cataratas de plata, con una altura de 100 metros.

La antigua Saigón

Ya en el sur del país nos encontramos Ciudad de Ho Chi Minh, la ciudad donde mejor se palpa el ambiente vietnamita. Lugar difícil de olvidar, con un ambiente indescriptible, abarrotado de puestos callejeros muy curiosos donde los comerciantes ofrecen desde pescados vivos en baldes hasta los típicos sombreros vietnamitas. Es, además, el punto de partida para visitar los túneles de Cuchi, excavados por el Vietcong durante la guerra (1964-1975); Tay Ninh, sede de la secta caodista, y el delta del río Mekong.

Bruselas y Tintín

Acabo de releer el libro Las aventuras de Tintín: El secreto del unicornio. Su creador, Hergé, llevó al joven reportero por medio mundo. Su mirada minuciosa retrató una etapa del XX. Acontecimientos históricos, inventos revolucionarios, lugares exóticos… todo tiene cabida en la obra de un genial dibujante que supo elegir los acontecimientos que harían historia. Tan pronto estaba en el país de los soviéticos como llegaba al montañoso Tíbet, o se convertía en brujo del antiguo Congo Belga como en un auténtico quechua que recorría los Andes peruanos. Le daba igual volar a Sídney en vuelo regular 714 que aterrizar con un cohete espacial en la Luna.

Este belga de nacimiento también quiso reflejar su ciudad natal, Bruselas, en sus viñetas. La forma del propio Palacio Real y sus jardines, los edificios de la célebre avenida Louise, el mercadillo donde descubre un viejo modelo del unicornio o el museo del cincuentenario son algunas de las referencias a esa capital. Bruselas es hogar del legado de Tintín más completo del mundo. Las calles, museos, cafés llevan la impronta de Hergé. Paseando por la ciudad encontramos murales-viñetas, como el de la Rue de Létuve y el de la estación de Midi, de Tintín con su inseparable perro Milú. En el museo de las figuritas originales encontramos singulares obras de arte, como el vaso de Tintín, el sarcófago de los cigarros del faraón o las estatuas a tamaño natural de los personajes. El centro belga del cómic es la cita para conocer cómo surgió este tebeo infantil: contiene 90.000 referencias relacionadas por el cómic y allí nos contarán, entre otras curiosidades, que el nombre de la primera novia de Hergé fue Milou. Como o can…

“Havemos de Ir a Viana”

La gran Amalia, que en este 2020 se cumplen cien años de su nacimiento, nos recomendaba, cantando ese conocido poema, ir a Viana. Y que esa ciudad, donde se dice que nació el culto al bacalao que tienen nuestros vecinos los portugueses, ofrece muchos atractivos. Desde el templo del monte de Santa Luzia, se divisa la ciudad. Un centro histórico muy bien conservado, con calles limpias y que invitan a conocer su patrimonio. Edificios históricos, como el de la Misericordia, su Catedral, iglesias, destaca Sao Domingos con una imagen de la Virgen del Rosario, y restos de lo que pudo ser el Castelo nos recuerda la importancia de esta ciudad en la conquista de Brasil. Y con museos atractivos que complementa un paseo que discurre paralelo al rio Limia, que aunque nacido en Galicia, desemboca en esta ciudad.

Uno de esos museos, además con entrada gratuita, es el del Traje. Situado en pleno centro histórico de la ciudad, el edificio del antiguo Banco de Portugal alberga, desde 2004, el Museo del Traje que da a conocer la riqueza etnográfica de los tradicionales trajes de Viana do Castelo. El conjunto expuesto también comprende los utensilios utilizados para la confección artesanal de piezas de vestuario, además de las exposiciones permanentes “La lana y el lino en el traje del Alto Minho”, “Traje a la vianesa” y “Taller del oro”, así como una temporal sobre “El traje en el mundo infantil”, donde además se pueden ver muñecas con atuendos de esta zona (foto de abajo)

Y es que en esta zona de Portugal, la forma de vestir representaba mucho más que una prenda de ropa. Era algo significativo de cada territorio, de cada fraguesia (parroquia) y por eso la visita del museo nos ayuda a comprender esas diferencias.

Además para conocer esta localidad sin tener que conducir, la empresa AUTNA ofrece regularmente hasta 10  servicios diarios en modernos y confortables autocares.

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Samarkanda, la Ruta de la Seda

Pocos nombres como Samarkanda evocan ciudades legendarias y románticas de Asia central. Siendo la segunda capital más importante del país, del ya independiente Uzbekistán, esta es una urbe moderna abrumada por su pasado e historia. Su ubicación en la encrucijada de la Ruta de la Seda —el nexo de comunicación más ancestral que se conoce entre Oriente y Occidente—, el tránsito continuo de las caravanas comerciales que traían las especias de China y la India y su condición de lugar de descanso de viajeros como Gonzalo Ruy de Clavijo o el propio Marco Polo, convierten Samarkanda en uno de los destinos preferidos para los viajeros que buscan algo diferente.

El país, enmarcado entre el desierto Kyzylum y las altas cumbres del Hindu Kush, posee grandes ríos, como el Amu Darya y el Syr Darya, que han venido abasteciendo al mítico mar de Aral, y ciudades milenarias donde conquistadores como Alejandro Magno o Gengis Kan han dejado su vestigio. Samarkanda es una de ellas. En su plaza de Registán se encuentra una de las cúpulas policromadas más bellas del mundo islámico. Uzbekistán también ofrece ciudades perdidas en medio del desierto, como Bujara, sede de más de 140 monumentos protegidos por la Unesco. O Khiva, donde fascinan sus minaretes policromados, plazas y antiguos palacetes… como si fuese un museo al aire libre, delimitado por las murallas. Además, con un poco de suerte el viajero topará con grupos nómadas que todavía se desplazan con su ganado pernoctando en las clásicas yurtas (tiendas) de fieltro, transportadas a lomos de camellos bactrianos. La ruta de Samarkanda es el destino para unas insólitas vacaciones.

Galicia en el Mundo

Hay un chiste que cuenta que cuando llegó Armstrong a la luna, ya había un  bar regentado por un gallego. Bromas aparte, el nombre de Galicia está muy presente en el  mundo, y no solamente en el letrero de ciertos locales de hostelería, también incluso en la toponimia local en diversos países. Así en nuestra querida Argentina  nos encontramos una Villa Galicia, cerca de Buenos Aires;  un Rio Gallegos, que es la puerta de entrada a la Patagonia, un nombre más luctuoso, Gallego Muerto, ya en el norte del país; y un Rancho Boquillas de los Gallegos en México.

También hay ciudades, villas y hasta aldeas con el idéntico nombre que las de nuestra comunidad  que pueden ser visitadas fuera de España: Punta Muros en Venezuela, Grove City en Norteamérica, otro Betanzos en Bolivia, Pereira en Colombia, Comodoro-Rivadavia en Argentina… y  Santiago, que dicen que hay mas de 400 en el mundo: La capital de Chile, el de Cuba, el mexicano Querétaro, Santiago León de Caracas, Santiago Boom en Belice, o los tres que hay en Filipinas. Incluso el Papa Juan Pablo II ironizó en su visita a Compostela, con un “yo también soy de Galicia”, al haber nacido en la Galitzia polaca.

Aunque quizás es caso mas llamativo de toponimia galaica, sea el de una minúscula isla de 25 kms2, situada en el lejano océano Índico, y bautizada como Agalega  por João da Nova, navegante conocido por Juan el Gallego y que la descubrió en 1501. No me sorprendería si algún hotel de lujo de su vecina Mauricio, preparase un exquisito y refinado caldo de grelos, apañados y traídos de ese islote.

Azores, Naturaleza Mágica

Probablemente el topónimo Azores, provenga de la confusión con el nombre de las aves encontradas en las islas, los ratoneros, con otra ave rapaz, el azor. Otros historiadores apuntan a que el nombre hace mención a la zona de procedencia de los colonos venidos de la Serra do Azor, en la región portuguesa de Beiras. También existe testimonio de que en la edad media ya se utilizaba el nombre de islas Azuis, derivando del color de la vegetación autóctona, reforzado por la presencia de un liquen que aun existe y que aporta un tono azulado al paisaje. Sea cual sea su origen, recorrer Azores, de isla en isla es un viaje por diferentes escenarios con una naturaleza desbordante. Cada una posee una belleza con características propias bien marcadas.

         La sede del Gobierno Regional de la Azores se encuentra en San Miguel. Al aeropuerto de su capital, Ponta Delgada, llegan los vuelos directos procedentes de Oporto. Es la mayor de todas las islas de Portugal y la más poblada de las nueve que forman el archipiélago. Curiosamente, casi cuenta con el mismo número de habitantes que de vacas, necesarias para abastecer la importante industria láctea del archipiélago. En la llamada isla verde, se encuentran las grandes lagunas de las Azores, dentro de las calderas volcánicas de dimensiones kilométricas. San Miguel esta marcada por dos áreas montañosas pero accesibles por carretera. Recorriéndola descubriremos pequeños núcleos con lugares pintorescos dotados de su propio encanto, pueblos que nos recuerdan a otras regiones de Europa, como es el caso de Ajuda da Bretanha, donde incluso aun conservan un acento portugués afrancesado. La población vive prácticamente en la costa -se decía que para protegerse de los piratas-, con única excepción de Sete Cidades. Es aquí donde nos encontramos la joya de la isla:  A Lagoa das Sete Cidades. En este punto y desde el mirador llamado Vista do Rei se divisa dos lagos –si bien es solo uno divido por un puente -, situados dentro de un enorme cráter. Llamados como azul y verde por las diferentes tonalidades que aporta la vegetación que les rodea. Relajante es la panorámica sobre la laguna do Fogo, rodeada de un paisaje idílico. Más sorprendente, si cabe, es el valle das Furnas. Hoy en día es uno de los lugares más visitados. A la orilla de su laguna, se encuentran las caldeiras de origen volcánico. Auténticas cocinas naturales donde se prepara, enterrado en el suelo a mas de 70 grados durante seis horas, un cocido a base de ternera, pollo, patata y una especie de col. En esta área se encuentra el parque Terra Nostra con su jardín botánico, con la piscina con géiseres de agua hirviendo y barro medicinal tonificante.   

       En Azores los colores son protagonistas. El verde de la montaña se mezcla con el color de los naranjos, plantados como fuente de vitamina C para combatir el escorbuto de los marinos, con los tonos tierra y con el azul marino de nuestro Atlántico. Por cierto, una zona del océano idónea para el avistamiento de ballenas y delfines.

Visitando las Almas

El día de Todos los Santos en España, y en otros muchos lugares del mundo, se celebra la tradición de honrar y traer a nuestra memoria a las personas queridas que han muerto. Se trata de un rito de recuerdo con visitas a los cementerios dejando usualmente flores. Visitar un cementerio no es plato de buen gusto para nadie, obviamente por todo lo que implica. Sin embargo, existen cementerios que merece la pena visitar, bien por quien allí está enterrado bien por su interés histórico, como confirman los millones de visitas que cada año reciben de gente vivita y coleando. La lista se podría empezar por lo que serían los mas raros del mundo. Aquellos que por su diseño y características fantasmagóricas, resultan seductoras para miles de personas que han convertido de ellos, un destino turístico bastante rentable.

En Francia se encuentra el cementerio de mascotas más viejo del mundo: y una de sus tumbas pertenece a Rin Tin Tin, el legendario perro que protagonizó diversas películas. El cementerio de Stull, en Estados Unidos, dicen que está enterrado el único hijo del diablo. Y hay quien afirma que el mismo Papa Juan Pablo II, ordenó que su avión no sobrevolase esa área. El cementerio alegre de Sapantza, Rumania, contiene tumbas con coloridas pinturas naífs, junto a divertidos epitafios que describen de manera original y poética, a los enterrados.

En Asia existe una tradicional ancestral: colgar féretros. Hay muertos colgando en China, Filipinas e Indonesia. Los ataúdes se encuentran sobre varas de madera, recargados en grandes rocas o simplemente en cuevas. ¡Definitivamente en las alturas es más fácil llegar al cielo!.

Es tanto la pasión de algunos viajeros por conocer estos camposantos, que existen tours organizados para visitarlos. Así en Paris, es visita  obligada conocer sus catacumbas.  Se cree que en esas catacumbas descansan los restos de más de seis millones de parisienses. Hoy los huesos están apilados en forma de muralla. La visita guiada se hace indispensable ya que es fácil perderse por sus pasadizos, algunos de ellos demasiado estrechos y bajos. En otra ciudad europea, la eterna Roma, existen más de sesenta catacumbas compuestas por cientos de kilómetros de galerías subterráneas, que alojan miles de tumbas. En la actualidad sólo se encuentran abiertas al público cinco de ellas para su vista. Resulta interesante recorrer los oscuros y húmedos pasillos en los que se pueden ver, además de los nichos, algunas inscripciones con los nombres de las personas que los ocupaban, la mayoría papas de la religión católica.  Son también necrópolis visitables, y uno de las mas antiguas, el llamado Valle de los Reyes, en Egipto, donde se encuentran las tumbas de la inmensa mayoría de los faraones del Imperio Nuevo.

Cruzando el Atlántico, ya en Latinoamérica, el mas famoso cementerio, es el de La Recoleta en Buenos Aires. Considerado un museo al aire libre, cuenta con una importante colección de obras de arte de mármol, bronces, y también vitrales. En el interior se encuentran panteones de importantes personajes, entre ellos, quizás el mas destacado sea el que guarda los restos de Eva Perón.

El Desconocido Estado de Chiapas

De México, y especialmente de la parte sureste que se conoce como zona precolombina, uno de los estados que más me impresionó  fue el de Chiapas, por ser un crisol de culturas, donde aún perviven pueblos indígenas en una naturaleza con asombrosos parajes. Después del vuelo a su capital, Tuxtla Gutiérrez, y tras dos horas en autobús, llegamos al rio Gijalba. Allí empieza la primera visita a bordo de una lancha, es la manera más clásica, recorriendo el cañón del Sumidero, una falla de más de mil metros de altura, con perfiles rocosos que alternan con la tupida selva y donde no es raro ver cocodrilos nadando, monos aulladores o algún venado. Ahora bien, el eje central del viaje se cumple al llegar a un lugar mágico: San Cristóbal de las Casas, la antigua Chiapa de los españoles. Un pueblo en que hay que echarse a andar y descubrirlo sin perderse nada: sus iglesias, su Catedral de san Cristóbal, sus museos, entre ellos el Centro de los Textiles del Mundo Maya o el del Ámbar, entre otros. También hay que dedicar tiempo a la imprescindible visita al colorista mercado tradicional, donde los grupos indígenas que descienden de los mayas, como los Tzeltales, y los Tzotziles aun hoy en día venden  sus productos, como hacían siglos atrás.

Y es aquí, donde el catolicismo de estos últimos se mezcla con prácticas de creencia paganas. Así, en la iglesia de la localidad cercana de San Juan Chamula y frente a las docenas de imágenes de santo, los files rezan y juntos a unas velas (dicen los Tzotziles que el humo es alimento de los santos) presentan sus ofrendas y hacen ritos con animales (principalmente gallinas) sentados en el suelo. Aquí dentro se vive una experiencia sin igual y que se impregna en quien la visita.

Destino de Cigueñas

Uno de los elementos naturales que representan y simbolizan la llegada del buen tiempo es, por supuesto, la cigüeña. “Se ha asomado una cigüeña a lo alto del campanario….”, describía en este poema Antonio Machado, la llegada de la primavera  al  entorno rural de Castilla. Sin embargo también  las cigüeñas están presentes  en otras zonas de Europa. Así en la francesa región de Alsacia, uno de los símbolos utilizados de su identidad, es la cigüeña blanca, ave que tradicionalmente presentaba una población elevada y una presencia marcada en esta zona comparativamente con el resto de Francia. Es especialmente en su capital, Estrasburgo, donde se ha reintroducido con éxito a las cigüeñas, que durante un tiempo estuvieron a punto de desaparecer, y que puede admirarse en todas las estaciones del año, especialmente en el  Parc de l’Orangerie, -el parque más grande de la ciudad-  creado en el año 1804, y que mantiene un pequeño zoológico, un lago con barcas que invitan a su paseo y un hábitat especial para las las tradicionales cigüeñas de Alsacia. Aunque durante años Estrasburgo fue la perla deseada por los dos estados antagónicos, Francia y Alemania, hoy en dia es símbolo de su unidad y sede del parlamento Europeo.  Y ya que para sus habitantes, las cigüeñas son el símbolo del bienestar y la felicidad, debe serlo por extensión  para todos los europeos. Se dice que la cigüeña trae a los bebés de Paris, pero quizás antes  haya hecho una parada en Estrasburgo. ¿Quién sabe?

Turismo para Todxs

VIAJES ACCESIBLES

El turismo, esta gran fuente de ingresos para muchos sectores, debe ser, y en estos momento más, accesible para todos. La discapacidad auditiva, visual, para el desplazamiento,  o de cualquier otro tipo, no debe ser un problema a la hora para que otros ciudadanos conozcan nuevos destino, evitando absurdas trabas que limitan las visitas que efectúen nuestros turistas.

Hagamos, entre todos, un turismo universal.  Creo que  vamos por el buen camino, pues en muchos lugares ya  existen visitas guiadas  (como  la propuesta  de Madrid Turismo) especialmente diseñadas para personas con discapacidad  o  museos que ofrecen explicaciones en el lenguaje de signos y con textos en Braille, como el propio de la ONCE. Muchos alojamientos, y prácticamente todos los hoteles, ya disponen de habitaciones habilitadas para visitantes con movilidad reducida. Y en el caso de medio de  transportes, al efectuar la reserva, las agencias también informamos al proveedor de estas u otras circunstancias, para si así se requiere,  facilitar al  viajero de forma gratuita personal de apoyo  dentro de  la terminal o estación.

Es lo que conocemos como viajar sin barreras.

Aun así, la industria turística deber ser más susceptible  hacia estos colectivos. Me contaba una persona con limitada motricidad, (y que obviamente esta circunstancia no le impedía volar)  que hasta en tres ocasiones le habían perdido su silla de ruedas. En una situación, al recibir el  correo informando que estaba localizada,  se adjuntaba una carta  firmada por el  presidente de la aerolínea, lamentando lo sucedido así como sensibilizándose  de lo que representaba para el  tal extravío. El cliente  agradeció estas disculpas , y resignado me dijo : “Uno  se alegra cuando recupera sus elegantes zapatos (junto al  resto del contenido del equipaje, claro) , pero se anima  mucho más cuando “recobra sus piernas”.  Razón no le falta.

https://www.esmadrid.com/programa-visitas-guiadas-accesibles

Chivas Bar

En Colombia a los autobuses se les llamas chivas. No viene de la marca del whisky, sino de cuando llegaron los primeros autocares, utilizados por los campesinos para desplazarse de un pueblo a otro, y como aún no había carreteras asfaltadas los pasajeros iban botando como cabras. Por eso les quedó el nombre. En todo el país, pero especialmente en la zona histórica de Cartagena de Indias, una de las ciudades más turísticas del Caribe colombiano, las populares chivas rumberas se han convertido en uno de los puntos de fiesta más originales.

Son unos autobuses abiertos, sin ventanas, con 10 filas de asientos, ocupados por cuatro personas en cada fila,  y sonando música de una orquestina. Un guía, que explica los lugares que van recorriendo, entona la fiesta. El billete cuesta sobre 15 euros, con derecho a ron y cola a discreción, y la cumbia, el merengue, el vallenato, la salsa… hacen el resto. A la hora y media de recorrido por la ciudad se llega, a través de la avenida de Santander, al baluarte de santa Clara y allí el autobús se detiene. Son las murallas de la ciudad, un sitio ideal, pues corre una ligera brisa  que mitiga el calor caribeño. La orquesta acompaña al grupo de turistas, que saludan y bailan con integrantes de otras chivas. Antes de subirse al bus de nuevo, ofrecen unas empanadas de carne y unas arepas de maíz, rellenas, como simpáticamente nos cuenta nuestro animador, de “huevo de gallo capao”  para las señoras o de “gallina virgen” para ellos. El viaje prosiguen bordeando el monumento a los Zapatos Viejos, hacia una discoteca o de regreso ya al hotel para descansar de tanta parranda.

Botsuana. Y Vivir Una Historia de Amor Muy Real.

Ya en el 2011 escribí en el suplemento Fugas de La Voz una opinión sobre Botsuana. Un año antes de que se conociese la polémica foto en que aparece, en ese país, el rey emérito delante de un elefante muerto.

Aquí os la copio:

Botsuana

Por Agustín Vázquez

Hablar de viaje a África es pensar en los clásicos destinos  de safaris que vemos en los escaparates de las agencias. Pero este continente aporta tanto enigmas, sensaciones y pasiones como países. Uno de ellos es Botsuana. Situado al sur del continente, es el mas importante productor de diamantes del mundo y una de las zonas mas bellas de África para los safaris. Palabra que viene del swahili,  y que significa viaje.

Con el pasaporte en vigor, no es necesario visado ni vacunas especiales y con  una maleta liviana (ropa de abrigo para las noches y un buen sombrero) estamos ya preparados. La opción mas directa para un gallego es tomar un avión hacia Johannesburgo, y ya en Sudáfrica conectar en el día con un vuelo a Gaborone, capital del país. Si  nuestra aerolínea llega ya de noche, ya el día siguiente  tendremos que volar, y así ganamos tiempo, a Maun, o a las cataratas Victorias (ya en Zimbabue),  y   posteriormente cruzar por carretera a Kasane, ya por fin, en el norte del país. A pesar del sufrido comienzo, visitar Botsuana nos  compensará. Empezamos a disfrutar explorando  el delta del Okavango, un rio que nace en Angola y desaparece en el desierto de Kalahari. Nos moveremos en vehículos 4×4, en lanchas rápidas, caminando, o en Mokoro, una canoa de madera tripulada por guías locales y que manejan  largas pértigas a modo de remo. Seguimos el itinerario  en varias etapas, y  descubrimos reservas como Moremi  o extensiones como  Chief Islands. Lugares donde viven, hipos, cocodrilos,  leones, leopardos, elefantes (más de 60.000 en el parque de Chobe), guepardos, (donde  el trofeo del safari SOLO debe ser sacar su foto en la reserva de Tuli),  hienas y diferentes  antílopes autóctonos como el Topi, Orix  o el  Kudu, entre otras especies. No pararemos de sacar fotos de animales para luego compartirlas. Y ya como gran  colofón,  los   más aventureros podrán recorrer  en seguras motos las salinas de Makgadikgadi habitadas por simpáticos suricatos, como nuestro Timba, del Rey León.

El alojamiento es en camp-lodges, la mayoría  de reducida capacidad y comodidad, aunque, para los  bolsillos más pudientes, existen otros de un mayor estatus. Aquí  el  verdadero lujo está  en lo que ves  y sientes. Un viaje nada convencional donde el espacio y el tiempo desaparecen en el horizonte.

Al Paraíso Índico Y Sin Pasaporte

La isla de Reunión, departamento de ultramar de Francia, forma con Mauricio el archipiélago de las Mascareñas. Aun estando a 10.000 kms. de París  es territorio francés y al pertenecer a la UE se puede viajar solo con el DNI en vigor. Se trata de una isla volcánica de algo más de 2.000 mts2.  (la mitad de la provincia de Pontevedra), formada tras el hundimiento del Piton des Neiges  (3.700 metros), que dejo tres circos volcánicos. Así, El Piton de la Fournaises (2.611 metros) alberga constantes erupciones, algo que  encanta a  los lugareños porque el volcán no es peligroso y vierte lava hacia el mar sobre una zona no habilitada, aumentando poco a poco la extensión de la isla.

A diferencia de Mauricio, este no es un lugar de sol y playa. Su atractivo es su paisaje volcánico y su vegetación tropical con innumerables cascadas, volcanes extintos y aldeas de montaña. Es un paraíso para senderista por sus rutas perfectamente señalizadas, con diferentes  niveles de dificultad, y alguna uniendo los tres circos volcánicos a través de un paisaje lunar siempre por encima de los 2.000 metros de altura.

El viaje a Reunión suele incluir un coche de alquiler para poder dar una vuelta completa a la isla y subir desde el mar hasta la cumbres. También es posible contratar un vuelo en helicóptero para tener una visión panorámica o sumarse a un grupo de avistamiento de ballenas que pasan entre Reunión y Madagascar camino de Sudáfrica.

PUBLICADO SUPLEMENTO FUGAS LA VOZ DE GALICIA. 11 MARZO DE 2011

Nuestra Huella en Asia

Asia es un continente con culturas muy diferentes a la nuestra. Sin embargo debemos recordar que tanto los españoles como los portugueses dejaron su impronta en algunos países de esas lejanas tierras. Tanto en las que fueron nuestras Filipinas, en regiones como Macao, (hoy en día región administrativa de China), en Goa en la India, donde aún se habla portugués;  y en menor medida en Japón,  los portugueses fueron los primeros europeos en llegar a este país;  aun hoy en día algún encontramos a algún ciudadano apellidado Vázquez, Rodríguez, Fernández..  o con variante de las zetas por eses).

En cualquier caso, en estas dos fotos, el único Vázquez que vemos, es el de los ojos no achinados y “eche do país galego”.

Celestial Gante

Por Agustín Vázquez

Al llegar a Gante, lo primero que nos cuentan, sabiendo  que somos españoles, es que Carlos I, Carlos de Austria y nieto de los Reyes Católicos, nació en esta ciudad allá por el 1500. Lo segundo es que, en el siglo XVI, fue la segunda ciudad europea mas grande al norte de los Alpes. Orgullo flamenco. Pero el pasado no es el único aliciente que  posee Gante para el viajero de hoy. Es una de la ciudades más visitadas de Flandes, junto con  la medieval Brujas, por su animación tanto diurna como nocturna. También por su edificaciones en barrios como el Patershol, con sus casitas entre  calles estrechas y llenas de curiosidades, como la plaza Vrijdagmarkt y el mercado de los viernes, o el  castillo de los condes de Flandes. También dedicar tiempo a  sus museos, visitables todos desde 36 euros con la tarjeta CityCard Gent, y que al adquirirla permite subirse gratis a todos los tranvías y autobuses del centro histórico. Por su vinculación fluvial, por ser punto de encuentro de los ríos Lys y Escalda, es navegable por cruceros de placer.  

Acerarse a conocer los antiguos muelles de los granos o de las hierbas, para  disfrutar en una terraza bebiendo una cerveza belga (dicen que hay sobre 365 variedades, una diferente para cada día) , divisando el puente de san Miguel. Pero lo que no debe perderse el viajero, sobre todo si es un apasionado de la pintura , es su catedral de San Bavon y su joya más visitada: la Adoración del Cordero Místico, una de las obras mas importantes del arte flamenco y la más robada de la historia. Tan importante es para la ciudad que existe una selección de restaurantes, cafés y tiendas con nombres de inspiración religiosa.

Haz click para aprender más.

PUBLICADO SUPLEMENTO FUGAS LA VOZ DE GALICIA. 10 DE JUNIO DE 2011

¡Vales Un Potosí!

Por Agustín Vázquez

En el corazón de la parte sur del continente americano se encuentra Bolivia, quizás actualmente unos de los destinos más desconocidos de Sudamérica.

El interés que ofrece su historia se entremezclan con las tradiciones indígenas más ancestrales. Los atractivos que posee para el visitante son de una riqueza única : volcanes con nieves perpetuas sobre desiertos rocosos en el Altiplano que se reflejan en las aguas majestuosas del lago Titicaca; una capital considerada la más alta del mundo protegida por importantes montañas; una cultura indígena insobornable y auténtica, llena de tesoros culturales; coloridos mercados; naturaleza exuberante en la Amazonia, destello de la plata en Potosí – de ahí viene el conocido dicho- e innumerables tesoros ocultos son algunos de los alicientes que ofrece Bolivia al visitante. Si gustan de la culturas autóctonas, el viaje al corazón de los Andes será, seguro, una experiencia inolvidable.

Pero si hay un lugar en Bolivia que merece una mención especial ese es el Salar de Uyuni, 12.000 kilómetros cuadrados de superficie plana  (prácticamente  la mitad de Galicia) siendo la extensión salina más grande del planeta a  casi 4.000 metros de altitud. Una maravilla natural que dejara un foto imborrable en su retina. La puerta de entrada al Salar es la pequeña población de Uyuni. Desde allí existe la posibilidad de embarcarse en una expedición en 4×4 que nos llevará,  atravesando el salar, hasta el desierto de Atacama, en Chile,  en un viaje de tres días. En la ruta que se extiende a lo largo del altiplano andino, encontraremos formaciones rocosas imposibles, géiseres que salen de las entrañas de la tierra y lagunas llenas de miles de flamencos rosados.

La entrada a Chile será presidida  por el majestuoso volcán Licancábur. Aunque es verdad que es una zona tan aislada no podremos contar con ningún tipo de lujo en los alojamientos, también lo que nos veremos recompensados al final del viaje en uno de los lujosos hoteles con Spa localizados en Atacama. En definitiva juna experiencia inolvidable para los espíritus aventureros que quieran sentirse mimados.

PUBLICADO SUPLEMENTO FUGAS LA VOZ DE GALICIA. 14 ENERO DE 2011

Tanzania

De niño, mis padres me regalaron un zoo con animales de plástico a escala. Cuando 30 años mas tarde viajé a Tanzania, rescaté inconscientemente aquel recuerdo. Tanzania, junto con Kenia, es el destino idóneo para un primer safari.

Nada más bajar del avión, y al pie del Kilimanjaro, nuestro grupo percibió la esencia centroafricana.  Después de una cena ligera y un brindis con ginebra Konyagi, nos fuimos a descansar. Muy a primera hora, tomamos una avioneta al parque nacional del Serengueti. En el todoterreno divisamos ñus, gacelas y cebras. Alguien le preguntó al guía, recordando esos documentales de la 2, por qué no habilitan un puente en el rio para que estos herbívoros no sean devorados por los cocodrilos. El experto turístico, pues distinguía a distancia las doce variedades de gacelas, invirtió más de diez minutos en explicar este proceso de la sabia naturaleza.

En días posteriores visitamos otros parques del país. Si Serengueti es especial por sus llanuras, no lo es menos Ngorongoro. Otro madrugón. En las Garganta de Olduvai, las que se considera cuna de la especie humana, hicimos la primera parada. A media  tarde llegamos al cráter del  Ngorongoro, donde además de algún rinoceronte, en ocasiones se puede ver el león de melena negra. Dormimos en el lujoso Ngorongoro Crater Lodge. Ya desayunados nos desplazamos a un poblado masái. Nuestra guía, Matusha, habló con el jefe de la tribu, que nos dio la bienvenida al poblado. Rodeándonos, empezaron a bailar con nosotros. Reímos y les seguimos el ritmo. Posteriormente visitamos la escuela. Nos derretimos. No solo por los 27 grados de temperatura, sino por las sonrisas tan blancas de esas caras angelicales cantando el Jambo.

Ya de vuelta, nos cruzamos con más animales; jirafas, algún que otro elefante. Durante la cena nos cuentan que Matusha será sustituido por otro colega. Tuvo un rebrote de malaria. Afloran las lagrimas tras estos seis días de convivencia. Al día siguiente, ya en el aeropuerto, más sentimientos por la despedida.

África enamora. Todos prometimos volver.

PUBLICADO ORIGINALMENTE EN EL SUPLEMENTO “FUGAS” DE LA VOZ DE GALICIA. 24 SEPTIEMBRE DE 2010

Fotos Significativas Del Parador De Muxía

Reciente se ha inaugurado el Parador de Muxia, dirigido por Julio Castro. El diseño que  está  integrado  en el entorno,  es espectacular  y  ofrece  unas vistas impresionantes que  permiten tomar fotos muy variopintas del exterior.  Ya dentro  del edificio, en la planta 1ª, y cerca de los curiosos ascensores, un mapa enmarcado  señala varios puntos distinguidos  de la Costa da Morte , y referenciado  a un número de tres dígitos que se corresponde con el de cada habitación de los 5 niveles  que posee el establecimiento. Así la número 206 da nombre al Monte Pindo en Carnota; el santuario da Virxe da Barca además de en estar muy cerca del nuestra cama, también nos viene a la cabeza al entrar en la 304 ; quizás atracaremos  en el Porto de Laxe también si pernoctamos en la 410; y  el  Faro das las Illas Sisargas, además de desde Malpica, puede que lo veamos  al acostarnos en la 515.

En el 4º piso, una foto, sobre el naufragio del Prestige, (que fue portada de La Voz de Galicia) nos recuerda el motivo del porqué se decidió construir un Parador  en esta parte de Galicia. Y otra foto, en el  5º  andar del hotel, refleja la tristeza y  el dolor de un padre y un hijo, oriundos de Fisterra,  despidiéndose en el puerto de A Coruña, rumbo a la emigración. De una Costa da Morte  que gracias a este hotel tendrá, sin duda, más vida.

Si quieres cerveza, sácate el zapato

Uno de los muchos atractivos de Bélgica es, además del chocolate, su cerveza. Las abadías que salpican todo el país siguen elaborando esta bebida de forma tradicional y es habitual ver a personas muy mayores bebiendo grandes jarras de birra como quien los ve en España dándole café con leche.  Lo habitual es que cada una de esas cervezas belgas tengan su propio vaso personalizado, según su temperatura y densidad, toda una tentación para los coleccionistas o los turistas que buscan llevarse un recuerdo original a sus casas.

El problema es que esos vasos no son gratuitos y los robos constantes han propiciado que los dueños de los establecimientos de hostelería hayan tenido que idear diversas fórmulas para evitar que los recipientes salgan por la puerta de sus locales camuflados en bolsos o mochilas. Uno de los métodos más originales ha sido el que lleva poniendo en práctica un tiempo el Dulle Griet, un bar de Gante. Y  donde te explican a pedir la birra, que  “cualquiera que beba nuestra cerveza de la casa debe entregar su zapato”. Y te aclaran que  lo colocamos en una cesta que levantamos contra el techo.  Se ha convertido en una atracción, pero para nosotros sigue siendo una garantía.  El propietario se justifica diciendo que “ las jarras son bastante caras porque las hemos hecho especialmente para este bar”.

Ese día fíjense que no tengan ningún “tomate” en el calcetín, por favor.